Press Release

El fallo no fue causado por un ciberataque, se debió a un cambio de configuración según el análisis realizado por Dynatrace


La caída sufrida el martes por Facebook afectó a 7.500 sitios web




Madrid, 30 de enero de 2015 -- La caída de la mayor red social, Facebook, durante 90 minutos el pasado martes afecto a más de 7.500 webs que dependen de un servidor de la compañía. Según Dynatrace, líder en aplicaciones de gestión del rendimiento (APM), el apagón no se debió a un ciberataque, como se insinuó en otras redes sociales, y se debió a un cambio en la configuración realizado por Facebook y que no funcionó, como posteriormente ha confesado la compañía.

Los miles de sitios afectados por la caída de la red social sufrieron una ralentización de sus operaciones o falta de respuesta durante hora y media. Por su parte, los usuarios de Facebook no pudieron acceder a ninguno de sus servicios, según ha confirmado Dynatrace, quien dispone de 100 ordenadores en todo el mundo recogiendo información de decenas de miles de usuarios. Estos permiten periódicamente medir las consultas a numerosos sitios online que son recogidos por los ordenadores de Dynatrace que analizan el tiempo de respuesta y crean informes sobre el rendimiento de aplicaciones para sus clientes.

El fallo, que afectó también a Instagram, mantuvo sin servicio a ambas redes y afecto a 29 lugares donde Facebook dispone de servidores en todo el mundo. Según Dynatrace, los retrasos comenzaron siendo breves pero posteriormente llegaron a los 39 segundos antes de que el usuario recibiera un mensaje diciendo "servidor no disponible". Para las tiendas que utilizan el servicio de Facebook, el incidente tuvo graves consecuencias si tenemos en cuenta que, según datos de la compañía, un retraso de más de tres segundos en la carga de una página puede suponer el abandono de la página y la huida a la competencia.

Lo peor es que en muchos casos, como la tienda de Nike, el usuario no sabía que la responsabilidad era de Facebook y pensaba que se debía a un problema de la firma deportiva. Y es que en muchos casos las webs de las tiendas estaban disponibles, pero los usuarios no podían interactuar con ellas hasta que el enlace de la red social se restauró.

Para Dynatrace este hecho demuestra la vulnerabilidad de las empresas que dependen de enlaces de terceros a sus sitios web. En cualquier caso, hay que señalar que Facebook ha tenido un fuerte historial de fiabilidad y recordar que su última interrupción importante fue hace cinco años y duró 2,5 horas. Estas ocasiones son aprovechadas por otras redes sociales como trampolín para comentar la situación, por ejemplo Twitter generó rápidamente el hashtag, #facebookdown.